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Tutoriales

Exportar tu contabilidad a A3, Holded o Sage sin re-teclear

Equipo CUBIO14 de mayo de 20263 min lectura

CUBIO exporta tu contabilidad a A3, Holded y Sage sin que nadie vuelva a teclear una factura: la información sale del sistema ya contabilizada, en el formato que el programa de tu gestoría entiende.

Por qué se sigue re-tecleando en 2026

El problema de fondo es viejo. La operación vive en un sistema y la contabilidad en otro, y el puente entre los dos es una persona con un teclado. Tú emites las facturas donde gestionas la flota; la gestoría las contabiliza en su A3, su Holded o su Sage. Todo lo que cruza ese puente se copia a mano, factura a factura, línea a línea.

El coste visible son las horas. Un mes con doscientas facturas son doscientas oportunidades de bailar un dígito. El coste invisible es peor: cuando copiar cuesta tanto, se copia tarde, y una contabilidad que va seis semanas por detrás de la realidad no sirve para decidir nada.

Qué sale exactamente de CUBIO

No exportamos una carpeta de PDFs, exportamos contabilidad. En CUBIO cada factura nace numerada, en una serie sin huecos, y con su asiento de partida doble generado al emitirse: ventas, IVA repercutido, cliente, con el debe y el haber cuadrados siempre. El sistema entiende el IVA de transporte al 10% donde aplica, y también el IGIC y el IPSI para quien opera en Canarias, Ceuta o Melilla.

Esa es la materia que viaja a A3, Holded o Sage: los asientos y sus documentos, con la trazabilidad puesta. Cada asiento apunta a su documento de origen, y en cada documento el botón "Ver asientos" enseña su reflejo contable. Los gastos llevan también su contabilización, y los cobros y pagos, su conciliación.

Dicho en llano: la gestoría recibe la contabilidad hecha y comprobable, y su programa la entiende a la primera.

Los errores que desaparecen

Casi todos los errores contables de una flota pequeña son errores de transcripción. El 1.240,50 que se convirtió en 1.204,50. La factura tecleada dos veces porque el PDF llegó por dos correos distintos. La que no se tecleó nunca porque el correo acabó en spam. La base y la cuota intercambiadas un viernes a última hora.

Cuando el dato viaja del sistema al programa contable sin pasar por dedos humanos, esa familia entera de errores se extingue. La razón es simple: el error de transcripción necesita una transcripción, y ya no la hay.

Queda la otra familia, la de criterio (dónde va un gasto raro, cómo tratar un anticipo), y esa es justamente la que quieres que tu gestoría atienda con calma. En los casos dudosos, confírmalo con tu asesoría; para eso está.

Cómo encaja con tu gestoría

Hay dos maneras de trabajar, y no son excluyentes. La primera es la exportación pura: la gestoría se lleva la información a su programa cuando la necesita y sigue con sus herramientas de siempre, sin cambiar nada de su forma de trabajar. La segunda es darle su propio acceso en CUBIO, un portal donde revisa los datos vivos antes de llevárselos; lo contamos en un portal para tu gestoría.

En los dos casos el efecto aguas arriba es el mismo. Si las liquidaciones de Uber y Cabify llegan conciliadas y cada factura nace contabilizada, lo que le llega a la gestoría ya viene cuadrado de origen, y el cierre de mes se convierte en una revisión en vez de una investigación.

Un consejo antes de cambiar nada

Pregunta a tu gestoría cuántas horas dedica al mes a teclear tus facturas y qué te cobra por ellas. Con ese número delante, mira lo que hace el circuito de facturación de CUBIO y haz la resta tú mismo. Pocas decisiones de software se dejan calcular tan fácil.

A3HoldedSageexportación