Trabajar con Uber o Cabify multiplica tus servicios y, si no tienes cuidado, también tu administración. Cada plataforma liquida a su manera, con sus comisiones, sus periodos y sus documentos. Cuando construimos esta parte de CUBIO partimos de una pregunta bastante terca: ¿por qué cruzar liquidaciones tiene que ser el trabajo de una persona?
El problema real de las liquidaciones
Una liquidación de plataforma es un resumen. Tantos viajes, tanto bruto, tanta comisión, tanto neto. Tu contabilidad, en cambio, no vive de resúmenes; vive de servicios concretos, facturas concretas e importes concretos. Conciliar es responder viaje a viaje a una sola pregunta: ¿esto que me pagan cuadra con lo que hice?
Hecho a mano, eso son CSVs exportados, columnas cruzadas y, seamos honestos, un "más o menos cuadra" a fin de mes. El problema es que en ese "más o menos" viven las comisiones mal aplicadas, los viajes que faltan y los importes que nadie reclamó porque nadie los vio.
Qué hace CUBIO cuando entra una liquidación
El sistema la cruza automáticamente con tus servicios y comisiones. Cada viaje de la liquidación se casa con su servicio. Las comisiones se contrastan con las pactadas, no con la costumbre. Y las diferencias, un viaje sin liquidar o un importe que no coincide, salen a la superficie con nombre y apellido en vez de disolverse en el total.
El resultado tampoco se queda en una pantalla bonita: aterriza en contabilidad, con sus asientos de ingresos y comisiones generados solos.
Cada plataforma, con su lógica fiscal
Esta es la parte que casi nadie cuenta. Las plataformas no funcionan igual, y tu facturación tiene que reflejarlo.
Con Uber, la operativa habitual del sector es la factura por pasajero, decenas o cientos de microfacturas con el IVA de transporte al 10%, y la liquidación como comprobante del cobro. Con Cabify el modelo documental es otro, con liquidaciones por periodo que agrupan la actividad.
CUBIO entiende ambos modelos y genera y organiza los documentos según la lógica de cada plataforma. Lo que ve Hacienda y lo que recibe tu banco cuentan la misma historia.
Lo que cambia en el día a día
La conciliación deja de ser una tarea mensual y pasa a ser un estado permanente. Las diferencias se ven cuando todavía se pueden reclamar, no al cierre. La fiscalidad queda ordenada desde el origen en lugar de reconstruirse después. Y por primera vez tienes una foto honesta de cada plataforma: ingresos, comisiones y margen, comparables entre sí y contra tus canales propios.
Si hoy concilias con Excel
No te pedimos fe. Trae la última liquidación que hayas cuadrado a mano y te enseñamos el mismo proceso dentro de CUBIO, con tus datos. Pide una demo. La parte de tu negocio que más crece no debería ser la que peor te hace dormir.