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El parser de emails: de la bandeja de entrada a la reserva estructurada

Equipo CUBIO4 de mayo de 20263 min lectura

El parser de emails de CUBIO lee las confirmaciones de reserva que las OTAs envían a un buzón dedicado y las convierte en reservas estructuradas dentro del sistema, sin copiar y pegar. La bandeja de entrada deja de ser una lista de tareas pendientes y pasa a ser una entrada de datos que se procesa sola.

Cómo funciona por dentro

La mecánica es deliberadamente simple. Preparas un buzón dedicado, algo como reservas@tuempresa.com, y les dices a tus canales que las confirmaciones vayan ahí. Cuando Booking.com, Suntransfers o Hotelbeds mandan una confirmación, el parser la lee y extrae los campos que importan: fecha, hora, origen, destino, nombre del pasajero, número de vuelo, importe.

Con eso crea la reserva en CUBIO y marca el email como importado, de modo que sabes qué entró, cuándo entró y de qué mensaje salió. Nada se procesa dos veces y nada queda flotando en un limbo entre el correo y el sistema.

Los errores que se lleva por delante

Quien haya tecleado reservas desde emails conoce el catálogo entero. La hora traspuesta (el email decía 14:50 y en el sistema acabó 15:40). El número de vuelo copiado del email de arriba. El apellido con dos letras bailadas que luego el conductor no encuentra en su cartel. Y el peor de todos: la confirmación que llegó un viernes a las 22:07 y nadie abrió hasta el lunes, con el servicio del sábado ya perdido.

Ninguno de esos errores delata a gente descuidada. Aparecen solos cuando alguien teclea cientos de veces al mes datos que ya venían escritos. La solución razonable es dejar de teclearlos.

Los límites, contados sin adornos

Aquí va la parte que casi ningún proveedor de software cuenta, así que la contamos nosotros.

El buzón tiene que estar limpio. Es un buzón para confirmaciones de reserva y para nada más: si por el mismo sitio entran newsletters, facturas de proveedores y correos de "te llamo luego", se lo estás poniendo difícil. Un buzón dedicado cuesta cinco minutos de configurar y evita casi todos los problemas.

El parser procesa confirmaciones con formato, no conversaciones. El email de una OTA sigue una estructura; la petición redactada a mano por el recepcionista de un hotel, no. Lo primero se automatiza; lo segundo seguirá necesitando a una persona con criterio.

Y los primeros días conviene revisar. Cotejar lo importado contra el email original hasta que el circuito te haya demostrado que va fino con tus canales concretos. Es una semana de vigilancia a cambio de años de no teclear; el cambio sale a cuenta, pero conviene hacerlo con los ojos abiertos.

Lo que pasa después de importar

Una reserva importada es una reserva normal a todos los efectos. Puede pasar por el motor de asignación, ocupa su bloque en la vista de montaje y, si trae vuelo, el seguimiento de vuelos la vigila desde ese momento. La confirmación de Hotelbeds que entró a las 22:07 del viernes está asignada y vigilada antes de que nadie de tu equipo se despierte el sábado.

El parser es una de las dos puertas de entrada automáticas de CUBIO. La otra es la API REST, pensada para tu web y para los partners capaces de integrarse en serio. Emails para los canales que solo saben mandar emails, API para los demás, y el conjunto explicado en la guía de integración de reservas.

Un consejo para empezar

No migres todos los canales de golpe. Empieza por el que más volumen te mete por email, dale una semana de revisión y, cuando te fíes, añade el siguiente. Si trabajas con agencias y quieres el cuadro completo del circuito, está en soluciones para agencias; y si prefieres verlo en directo con tus propios emails, pide una demo.

parserOTAsautomatización