El mejor software para una flota VTC que trabaja con Uber y Cabify no es el que te consigue viajes, es el que administra los que ya haces: liquidaciones conciliadas, comisiones bajo control, la factura correcta por cada pasajero y el IVA del 10% aplicado sin pensarlo. Los viajes te los traen las plataformas; el papeleo se queda contigo.
El volumen es el problema
Imagina una flota de 15 coches que cierra el mes con 2.800 viajes entre las dos plataformas. Cada viaje es pequeño, pongamos 13,60 € de media, pero arrastra la misma fiscalidad que un servicio de 300: hay que documentarlo, aplicarle su IVA y que acabe en la contabilidad. Multiplicado por 2.800, cualquier proceso manual revienta.
Esa es la trampa del ride-hailing bien entendida: recibir el trabajo es fácil, y administrarlo a mano es inviable a partir de cierto tamaño. Muchas flotas lo descubren cuando la gestoría empieza a facturarles horas extra, o cuando un requerimiento de Hacienda pregunta por facturas que nunca se emitieron.
Uber y Cabify no liquidan igual
Quien haya intentado cuadrar las dos plataformas con un excel lo sabe. Uber funciona con factura por pasajero, y su liquidación actúa como comprobante; Cabify liquida por periodos. Son lógicas documentales distintas, con estructuras distintas, y tratarlas con la misma plantilla es garantía de descuadre.
CUBIO modela cada plataforma con su propia lógica documental: la conciliación automática cruza cada liquidación contra los servicios y las comisiones que le corresponden, y lo que no cuadra sale a la superficie con nombre e importe, en lugar de aparecer como una diferencia global a fin de mes que nadie sabe explicar. El circuito completo lo describimos en liquidaciones de Uber y Cabify conciliadas.
Del viaje al asiento sin re-teclear
La factura es la mitad del trabajo; la otra mitad es la contabilidad. En CUBIO cada factura nace numerada, en una serie sin huecos, y con su asiento de partida doble generado en el momento de emitirla. Cada documento tiene un botón "Ver asientos" y cada asiento apunta a su documento de origen, así que cuando tu asesoría pregunte de dónde sale un apunte, la respuesta está a un clic y con la integridad comprobada de forma continua.
Los registros del SII viajan a la AEAT desde la propia factura, el PDF lleva huella criptográfica encadenada y un QR verificable en verify.cubio.io, y el sistema está preparado para VeriFactu, que se activa cuando tu operativa lo requiere. Para la gestoría hay exportación a A3, Holded y Sage, y un portal específico para que trabaje sin pedirte nada por teléfono.
El 10% y sus matices
El transporte de viajeros lleva IVA al 10% donde aplica, con IGIC en Canarias e IPSI en Ceuta y Melilla. Parece un detalle menor hasta que un software generalista te lo aplica al 21% en mil viajes y toca deshacerlo uno a uno. Los casos particulares de tu operativa, confírmalos con tu asesoría; el software, eso sí, debería ponértelo fácil.
Y el resto de la flota
Una flota de plataformas sigue siendo una flota: jornada de conductores registrada mientras ocurre, control del efectivo con los descuadres identificados por nombre, fecha e importe, gastos, multas y recibos de nómina de los conductores dentro de la misma plataforma. Si estás dimensionando la parte operativa, en el mejor software de gestión de flotas VTC en 2026 está el cuadro completo, y en nuestra página de VTC puedes ver cómo lo enfocamos nosotros.
Una prueba que recomendamos a cualquiera que esté comparando software, sea con nosotros o con quien sea: coge tu última liquidación real de Uber o de Cabify y pide que te enseñen, en directo, cómo queda conciliada y contabilizada. Es la demo más honesta que existe en este sector. Con CUBIO, se pide aquí.