Volver al blog
Sector VTC

Software para lanzaderas y shuttle: plazas, horarios y rutas

Equipo CUBIO8 de enero de 20263 min lectura

El software para lanzaderas y shuttle vende plazas sobre rutas y horarios, no vehículos completos, y esa diferencia lo cambia todo: el inventario, el precio, la reserva y la operación del día. Intentar operar una lanzadera con un software de coche completo es remar con una raqueta; se puede, pero no era para eso.

La plaza es la unidad de venta

En un transfer privado el inventario es el vehículo: se reserva entero y listo. En una lanzadera el inventario es el asiento de una salida concreta. Pongamos una ruta del aeropuerto a la zona hotelera con salidas cada hora: la de las 10:00 puede llevar doce pasajeros de siete reservas distintas, y el asiento que se queda vacío en esa salida ya no se vende después. Es la economía del hotel o del avión aplicada a una furgoneta.

Eso obliga al software a pensar en ocupación por salida, en reservas de una, dos o cinco plazas, y en pasajeros que no se conocen entre sí compartiendo vehículo. El vertical de lanzaderas de CUBIO está construido sobre esa unidad, la plaza, e integrado con el resto de la plataforma.

Rutas y horarios se definen una vez

En una lanzadera las rutas y los horarios se definen una vez, y las salidas se repiten día tras día. Lo interesante está en las excepciones: la temporada alta que añade frecuencias, el festivo que las quita, el refuerzo del sábado por la noche. CUBIO maneja los servicios recurrentes con reglas y excepciones, así que el patrón se configura al principio y después solo se gestionan los cambios.

Y como en la vista de montaje cada vehículo es una columna y cada servicio un bloque, los refuerzos que faltan y los huecos que sobran se ven antes de que duelan.

El día a día va de personas

Un shuttle mueve mucha gente con horarios apretados. El conductor necesita su app con lo que le toca en cada salida; el pasajero quiere saber que su transporte existe y por dónde va, con seguimiento en tiempo real; y el operador necesita saber quién está trabajando y cuánta jornada le queda a cada conductor, registrada mientras ocurre, en lugar de reconstruida a final de mes.

Si además se cobra algo en efectivo a bordo, cada entrega de recaudación queda registrada en el momento, y los descuadres salen con nombre, fecha e importe. En un negocio de importes pequeños y mucho volumen, esa disciplina vale oro.

Muchos billetes pequeños, la misma fiscalidad

Aquí está la parte que casi nadie resuelve bien. Una lanzadera factura importes pequeños, pongamos 8,50 € por plaza, a mucho volumen, y cada euro arrastra la misma obligación fiscal que un servicio de lujo: IVA del transporte al 10% donde aplica, facturación en serie sin huecos, contabilidad al día. En CUBIO cada factura nace numerada y con su asiento generado al emitirla, y la venta por canales (tu web, hoteles, agencias, OTAs) entra por los mismos circuitos que el resto de verticales, incluida la confirmación automática al canal que describimos en la guía de integración de reservas.

Integrado con el resto

Muy pocos operadores son solo shuttle. Lo habitual es mezclar: transfers privados por la mañana, lanzadera en temporada, algún contrato corporativo, todo con los mismos conductores y la misma contabilidad. Por eso el vertical de shuttle de CUBIO convive con transfers, VTC y corporativo dentro de la misma plataforma, en lugar de obligarte a mantener dos sistemas que no se hablan entre sí y que duplican cada dato.

Si tu negocio mezcla ambos mundos, el mejor software para una empresa de transfers en 2026 completa el cuadro. Los precios están publicados en cubio.io/pricing, sin sorpresas, y la mejor forma de evaluar cualquier software de shuttle es traer una ruta tuya real, con sus horarios y sus refuerzos de temporada, y ver cómo queda montada.

shuttlelanzaderas