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Sector VTC

Comunicaciones a Fomento en VTC: el trámite que puede ser automático

Equipo CUBIO9 de febrero de 20263 min lectura

Las empresas con autorización VTC deben comunicar sus servicios por vía electrónica al registro estatal antes de prestarlos, y ese trámite, cuando depende de que alguien se acuerde, tarde o temprano se olvida.

En qué consiste la comunicación

La normativa estatal exige desde hace años que los servicios de arrendamiento de vehículo con conductor se comuniquen a un registro dependiente del ministerio competente en transportes, el que el sector sigue llamando Fomento aunque haya cambiado de nombre varias veces. La comunicación es previa al servicio e incluye sus datos esenciales, y queda a disposición de las autoridades de inspección para comprobar que cada trayecto tiene su contratación y su rastro.

El detalle de qué se comunica exactamente y con qué antelación ha ido cambiando, y algunas comunidades autónomas añaden requisitos propios sobre los estatales. Tómate este texto como orientación general; la última palabra sobre tu caso la tienen tu asesoría o tu asociación sectorial, que siguen estos cambios de cerca.

El riesgo de olvidarla

Un servicio no comunicado es, a ojos de una inspección, un problema, aunque el servicio fuese perfectamente legítimo. Tenías el contrato, tenías la reserva, tenías la autorización al día, y aun así el expediente se abre porque faltó un registro electrónico que se hace en segundos. En una inspección en carretera a las 5:40 de la mañana, camino del aeropuerto, la buena voluntad no se puede enseñar; la comunicación sí.

Pongamos un viernes de temporada alta: 38 servicios entre las 6:00 y las 15:00, dos conductores nuevos, un vuelo que se adelanta a la T4. Si comunicar cada servicio es una tarea manual en una sede electrónica, la probabilidad de que las 38 comunicaciones salgan bien y a tiempo no es del cien por cien. Y con volumen, lo que no es del cien por cien acaba fallando algún día.

El fallo casi nunca es de voluntad

Prácticamente ningún operador decide saltarse la comunicación. Lo que ocurre es que el trámite vive fuera de la herramienta donde vive el trabajo: la reserva entra por un canal, se asigna en otro sitio y la comunicación hay que hacerla en un tercero. El eslabón débil es siempre la persona que conecta los tres, normalmente a última hora y con el teléfono sonando.

Después de años viendo operaciones de VTC, la conclusión práctica es sencilla: los trámites que sobreviven a la temporada alta son los que no requieren acordarse.

Cómo lo gestiona CUBIO

En CUBIO las comunicaciones a Fomento se gestionan desde la propia operación. El servicio ya existe en el sistema con sus datos, porque es el mismo servicio que asignas, sigues y facturas, así que cumplir no exige volver a teclear nada en ninguna sede. Da igual por dónde haya entrado la reserva (el parser de emails de las OTAs, la API de tu web, el portal corporativo): una vez dentro de CUBIO, el servicio y su trámite van juntos.

Es la misma lógica que aplicamos al resto del papeleo: las notificaciones de la DEHú están centralizadas y la jornada de los conductores se registra mientras ocurre. Cuanto menos cumplimiento dependa de la memoria de alguien, mejor se duerme.

Un consejo antes de automatizar

Revisa primero cómo lo haces hoy. Si las comunicaciones dependen de una persona concreta, la pregunta incómoda es qué pasa la semana en que esa persona no está, y si la respuesta te inquieta, ya sabes por qué trámite empezar. Automatizar un proceso que no has mirado antes solo hace más rápido el mismo agujero.

Cuando quieras ver el trámite saliendo solo desde la operación, echa un vistazo a cómo trabaja CUBIO con flotas VTC o escríbenos y te lo enseñamos con servicios de verdad.

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